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miércoles, 23 de abril de 2014

Los problemas en la escuela

En este apartado como bien se define a él mismo, hablaremos sobre los problemas, tal y como tenemos en nuestro esquema iremos nombrando los problemas y relacionándolos con nuestras mismas experiencias en la escuela, unos a unos.

Los problemas en y de la escuela es algo que nació con ella misma, problemas tanto de las personas que trabajaban y trabajan en él...problemas organizativos etc.Nombremos algunos de ellos:
  • La monotonía: ¿que pretendemos recalcar con esto de la monotonía?,pues uno de los grandes problemas de la escuela que hace que sus alumnos, nosotros mismos, tu mismo que lees esto , hayas fracasado en la escuela en algún momento, perdiendo así el interés de lo que el profesor está exponiendo, diciéndote a tí mismo...que preferirías estar en casa viendo la televisión o haciendo cualquier otra cosa que no fuera esa, la repetición lo mata todo, lo monótono cansa....¡y tanto que cansa!. ¿es culpa nuestra? en parte puede que sí...ya se sabe no hay proceso educativo a no ser que tu también pongas de tu parte...pero la mayor parte de la culpa es del maestro....haciendo su exposición unilateral y aburrida.
















  • Los castigos: ¿quien no ha sido castigado alguna vez? por ejemplo...mirando contra la pared...es muy habitual, es más los castigos si ahora lo recordamos resulta hasta gracioso, pero en su momento recuerdo que no nos hacía tanta gracia...y es que a veces no había motivos. ¿o tú si los tenías?...muchos investigadores, pedagogos y críticos del tema piensan que no es bueno castigar, que es mejor evitar hacer caso de las malas conductas y elogiar las que si son buenas (lo que para ese maestro sea bueno), otros muchos otros , piensan que si se debe castigas...ya que sino perderías tu autoridad.



  • La falta de implicación: muy relacionado a las relaciones familia-maestro-alumno, es evidente que una falta de implicación hace que un niño tenga mejor o peor conducta tanto en la escuela como en todos los ámbitos.



  • Discriminación: bien, aquí podríamos poner varias ramas a nuestro esquema, y es que podemos encontrar el llamado "bullying" (acoso) , entre los niños, y discriminación por parte del profesor (atendiendo más a unos alumnos que a otros). En este punto introduciré el siguiente el favoritismo, es lo que veníamos comentando acerca de la preferencia por parte del profesor por unos alumnos más que por otros, cabe destacar que las expectativas de un maestro respecto sus alumnos interfiere mucho más tarde en la evolución de sus mismos conocimientos, al tener más expectativas sobre unos que sobre otros, haciendo así que sus alumnos favoritos avancen más que el resto , ya que se centra más en ellos.


  • Autoridad: aquí hablaremos sobre la manera de imponerse un maestro con sus alumnos, a veces con altanería, hablaremos sobre las distintas autoridades...a través de la dominación o una autoridad ganada por él mismo, es decir, un respeto que los demás les otorgan por ser el mismo como es.


  • Jerarquía curricular: y finalmente le daremos cavidad a esa importancia que todos y todas le damos a según que asignaturas...¿es más importante música o mates?¿están relacionadas?...lo iremos comentando poco a poco...

domingo, 20 de abril de 2014

Relación Maestro-Alumno

El ámbito de las relaciones entre profesores, alumnos, centro y padres dentro de la escuela es algo más complicado frente a lo que en un principio pudiera parecer. Lo primero que hay que diferenciar es que la relación entre profesores y alumnos va a ser diferente a todas las demás, y es en la que me voy a centrar en este primer artículo del blog. El profesor, como figura encargada de enseñar y educar al alumno, suele situarse tradicionalmente como la persona que posee y transmite el conocimiento de una forma unidireccional y autoritaria, siendo el aula el lugar donde el docente da clase y los alumnos, siempre en silencio y sentados en sus pupitres, atienden, toman apuntes, hacen los ejercicios determinados previamente por el maestro y aprenden la materia que este les indica.

[Caricatura sobre los problemas de la relación Profesor-Alumno]
[Obtenida de: Motivación universitaria]
Esta situación descrita en las últimas líneas del anterior párrafo es la que se da en la mayoría de las escuelas de nuestro país hoy en día, y que no lleva apariencia de cambio. Es una escuela tradicional basada en un aprendizaje memorístico, sin entender al alumno como alguien que pueda razonar y aprender el conocimiento de otra manera; ya ni mencionemos el intentar basar la escuela en enseñar a los alumnos a buscar la información, y no en que tengan que aprenderla de memoria, porque ya no solo la legislación vigente pone trabas a esta práctica exigiendo la realización de exámenes tradicionales al finalizar cada etapa educativa, hecho que requiere a los alumnos de largas épocas de estudio, sino que los propios padres considerarían que sus hijos no están aprendiendo lo suficiente. 

Afortunadamente en los últimos años están surgiendo numerosas corrientes educativas que entienden la figura del maestro como la persona encargada de guiar el aprendizaje del alumno, como alguien que debe enseñarle a defenderse en el mundo de hoy en día, con las incontables fuentes de información existentes (Smartphones, Tablets, ordenadores,…) en las que todo el conocimiento ya está perfectamente clasificado y listo para ser entendido. 


Del mismo modo que estas corrientes educativas defienden la figura del maestro como un guía, y no como un ser superior, poseedor de todo el conocimiento que debe ser vertido en las cabezas de los alumnos cuales urnas necesitadas de sabiduría; no debemos olvidarnos de la figura  del alumno. Éste, no debe ser entendido cual ser pasivo que necesariamente debe callar y atender al maestro, sino que puede conseguir conocimiento llevando a cabo experimentos, cuestionándose lo que aparece en los libros y sirviéndose del docente para aprender sobre los campos que le atraigan más. La relación entre maestro y alumno no debe ser de igual a igual, eso es innegable, puesto que uno está calificado para guiar el aprendizaje del otro, pero tampoco se debe dar una relación de superioridad, basada en el miedo o simplemente en lo estricto del docente, que probablemente lo único que fomenta sea la pasividad y el aburrimiento en las aulas, sino que debe ser una relación fluida, sincera y basada en el aprendizaje mutuo, puesto que es cierto que el maestro puede enseñar mucho conocimiento al alumno, pero el docente puede también aprender muchas cosas de la curiosidad, inquietud y ansias de aprendizaje de un niño.


A continuación dejo un artículo escrito por el Psicólogo Edisto Cámere sobre las particularidades de la relación entre alumno y maestro: